SOPAS DE AJO
En un puchero de barro se dispone de la grasa (manteca o aceite), calentándola para freír en ella dos o tres dientes de ajo pelado y troceado. Cuando estén dorados se retiran y majan en el mortero, añadiendo una cucharada de pimentón y sumándole la grasa del puchero para que ligue bien.
Aparte, en cazuela de barro, se coloca el pan cortado para sopas y se cubre con agua caliente a la que se ha añadido el majado con la grasa. Se sazona de sal y se cuece ligeramente al fuego, pudiendo escalfarle unos huevos antes de servir.
ARROZ ALA ZAMORANA
En una cazuela de barro se derriten cuatro onzas de manteca de cerdo, y se rehogan en ella dos cebollas medianas y un nabo. Se añade perejil, tomillo, orégano, media docena de dientes de ajo y un poco de pimiento dulce.
Antes de que la cebolla tome color, se hace cocer durante cuatro horas después de incorporar agua, pata, oreja, hocico de cerdo, bien partido en pedazos pequeños y convenientemente deshuesado. Se agrega un buen trozo de jamón también troceado y se completa la salazón.
Cuando hierve fuerte, se echa el arroz, que cocerá a medias sobre fuego vivo. Entonces se retira, se cubre la superficie de la cazuela con lonjas de tocino fresco muy delgadas, se tapa la cazuela con cobertura de hierro y se pone rescoldo encima.
Cuando el tocino llegue a torreznarse, se quita la tapadera, se deja reposar el plato y se come uno hasta la cazuela